Cuando me dijeron que vería una película sobre unos monitos azules que viven en un bosque encantado, me dije ¡No mames! ¿Los Pitufos? He de confesar que fui a regañadientes... ¿Quién diablos a mi edad va a ver una puta película para niños? Digo, una cosa es que apenas esté dejando la adolescencia (ja, ja, ja) y otra, muy distinta, es que me lleven a ver una cacería de teletubbies.
Para empezar, a los pocos minutos me di cuenta de que Avatar es muchas cosas, pero no una película sólo para niños. Es laaaaarga (qué rico), costosa (más rico) y se desarrolla súper padre. Me caga cuando me platican o recomiendan una película que me cuenten bien de qué se trata, por eso no acostumbro hacerlo. Baste con decir que la película está sencillamente de huevos. Una historia súper conmovedora, con muchas escenas de acción, escenarios impresionantes (todos generados por computadora) y una nueva tecnología que, quieras o no, resulta sorprendente (en estas épocas en que casi nada sorprende).
Lo más chingón de la película, es que sales con la sensación de haber visto una película importante. No sé, si los críticos (esos que saben de cine, escriben con solemnidad y te mandan a ver películas que te duermen más cañón que un tafil), la vayan a considerar otra película pedorra de efectos especiales y espaciales, no sé si alguien opine que es la versión marciana de Pocahontas, lo que si me queda claro es que, al menos para mí, es como "La Guerra de las Galaxias" de esta generación.
"Avatar... I'm your father...!"
Para empezar, a los pocos minutos me di cuenta de que Avatar es muchas cosas, pero no una película sólo para niños. Es laaaaarga (qué rico), costosa (más rico) y se desarrolla súper padre. Me caga cuando me platican o recomiendan una película que me cuenten bien de qué se trata, por eso no acostumbro hacerlo. Baste con decir que la película está sencillamente de huevos. Una historia súper conmovedora, con muchas escenas de acción, escenarios impresionantes (todos generados por computadora) y una nueva tecnología que, quieras o no, resulta sorprendente (en estas épocas en que casi nada sorprende).
Lo más chingón de la película, es que sales con la sensación de haber visto una película importante. No sé, si los críticos (esos que saben de cine, escriben con solemnidad y te mandan a ver películas que te duermen más cañón que un tafil), la vayan a considerar otra película pedorra de efectos especiales y espaciales, no sé si alguien opine que es la versión marciana de Pocahontas, lo que si me queda claro es que, al menos para mí, es como "La Guerra de las Galaxias" de esta generación.
"Avatar... I'm your father...!"
