Un cuento cotorro






En internet he conseguido amigos padrísimos a los que aprecio mucho. Una de ellos es una magnífica escritora regiomontana inteligente, locuaz y dicharachera con quien me identifico mucho. Seguramente habrán oído el cadencioso nombre de Lorena Sanmillan. Las primeras veces que nos escribíamos me contó una anécdota sobre esta columna que me hizo reír mucho y que quiero compartir con ustedes.

A veces, cuando voy por la calle y veo que alguien trae el metro como que me dan ganitas de preguntarle que opina de la columna, otras veces me pregunto en dónde terminarán los ejemplares en donde aparece mi foto enseñando mis mundanas carnes. Lorena me dio la respuesta.

Resulta que me platicó sobre una reunión familiar de esas que se antojan fascinantes. No una reunión tipo pachanga, sino una de esas en las que la familia coincide un sabadito alrededor de una mesa pa’ echar la papa y decirse que se quieren. Imagínense cuanto cariño no será, la familia de Lorena está compuesta, nomás pa’ empezar, por nueve hermanos. Habemos quienes no hemos tenido nunca una comida como esa. Me contó entonces de Juaco, un perico veinteañero, juguetón, adorable y, como todo pájaro consentido, cagón cómo él solo. Quién ha tenido periquitos sabrá que si quieres evitar una peculiar escultura de inmundicia en el piso de su jaula, es indispensable cambiarle el papel del piso un par de veces al día.

El caso es que en medio de la reunión a uno de sus hermanos se le ocurrió que era el momento de cambiarle a Juaco el piso de su vivienda, así que como buen hombre y consistente con los traspiés del género masculino, puso en la mesa del comedor el no precisamente higiénico piso de la jaulita del pájaro y ella, en respuesta típica de nuestro más prudente sexo débil, iba a decirle al canijo algo así como que no jalara, que cambiara el tapetito en sus rodillas, no en la mesa.

Pero justo cuando estaba a punto de recetarle a su carnal dos que tres frescas en pro de la ecología de comedor, se dio cuenta de que la alfombra que había sido destinada para sanitario del cotorrito era nada menos que esta columna. Una en la que conté cuando estuve viviendo con un naco tan encantador como vernáculo. Me cuenta que tuvo tiempo de estirar el brazo y rescatarme del triste destino que la digestión de un ave me tenía preparado. Digamos que Lorena me salvó en aquel momento de que esa tarde me echaran mierda y a alguien que te salva de semejante tratamiento, no te queda menos que agradecerle de corazón.

Así que ahora, cuando pienso dónde acabará cada martes y jueves la foto que ilustra, con mi cuerpo, esta columna, ya no pienso en que sirvió para encender un boiler, de cobija a un indigente, de envoltura a una vajilla o para hacer madurar, aunque sea a las frutas, mejor pienso que un cotorrito regiomontano, parlanchín y cagón se pone a leerlos y da su opinión franca y demoledora según el volumen de caquita con la que va decorando mis esfuerzos periodísticos. Después de todo, si he de acabar de alfombra, celebro que sea de un pajarillo pintoresco, pues lo mejor de todo esto es que, la neta, la neta, los pericos me encantan.

Un saludo cariñosísimo a Lorena, a su familia y a todos quienes habitan la Sultana del Norte.
Fernanda, siempre.



Publicado en el diario METRO el martes 18 de septiembre de 2007
http://img159.imageshack.us/img159/1116/ft1dn5.jpg

19 porras y 2 mentadas:

Anónimo dijo...

hola fer saludos acabo de leer tu ultimo post
mmm lo malo entonces de los famosos es que cualquiera le puede echar mierda...
salu2

George Constantine dijo...

Cotorro, esa es la frase exacta de tu relato, ya ves, "sorpresas te da la vida" dice la canción.

Se agradece el saludo hasta estas lejanas tierras del Nuevo Reino de Leon - a ver cuando pasas a visitar la casa canija -

Un beso wera

Lorena Sanmillan dijo...

Fernanda:
El Juaco te manda un beso y yo te mando mil abrazos de agradecimiento. El Juaco tiene toda su vida junto a mí y no se me había ocurrido jamás incluirlo en un cuento y tú con una breve anécdota tienes la magia y generosidad de hacer un artículo. Wow! Muchísimas gracias, Fer, un gran saludo de toda mi familia y de todo Monterrey.
LSM

Horus dijo...

Pues yo los he venido coleccionando... las fotos están chidas, pero me agrada leerte primero.

Angelica Meza dijo...

jajaja Encantador, muy encantador. Oye, el Joaquin me dijo que te dijera que escribi del Metro, algo que intentaba ser un ejercicio sarcastico y me fallo pero sigue siendo divertido. Te invito a conocer una relacion completamente diferente con viajar en el metro.
Tambien te manda saludos desde mi blog.
Besos
La moraleja, a donde vamos a dar, a donde, jajaja

Rebeldía dijo...

Santo duo dinámico Batmán¡ Fernanda te he leído y se de ti gracias a que Lorena conoce y reconoce tu trabajo y la verdad la Huerca tiene visión eso que ni que. Muy buen relato y excelente sentido del humor. Gracias¡

Alexandra dijo...

Ay Fer, está genial este relato xD!!!!. Nunca había pensado que terminaría ahí, aunque era totalmente posible jaja xD.

Cuando voy en el metro, casi siempre veo a alguien leyendo el periódico metro xD, y me da curiosidad saber si estan leyendo tu columna pero, casi nunca puedo ver que parte leen jajaja xD.

Gracias por la felicitación atrasada :p, a ver cuando salimos a pasear preciosa!!! =) (ah que necia, verdá?).

Hannibal dijo...

Asi es la vida... un dia eres una exitosa bloggera y al siguiente eres el tapete de Juaco.

Igual nos pasa a todo, "sorpresas te da la vida" realmente.

Por ultimo, las increibles salvadas, coincidencias, encuentros y milagros de todos los dias son los que crean amistades duraderas que enriquecen la vida.

marvin dijo...

Qué curioso... a mi no me molestaría terminar de piso de un cotorro, la verdad.
Pero en fin, cada quien acepta su destino.

Porque digo, luego aquella frase de que "el papel no tiene la culpa de que se imprima tanta mierda".
Que claro, no es su caso mi estimada Fers.

Sólo recordé la frase.

Fernanda dijo...

Lorena Sanmillán. Es un honor leerte. No siempre se reciben palabras de las inteligencias que admiras.

Marvin. Eres mi escritor favorito y mira canijo que está cabrón desbancar a GGM.

George, sorpresas me da la vida. Ya tengo ganas de darme una vueltecita por el cerro de la CIA canijo.

Angie, leeído ha sido, remitome a tu blog. Está a toda madre tu escrito sobre el Metro.

Alexandra, amiga, me pasa lo mismo cuando veo a alguien leeyendo el Metro... TQM

Horus, que bueno que los coleccionas, a mí me faltan algunos.

Hanibbal, La vida te da sorpresas, como a Pedro Navajas, pero con caca de perico

Rebeldia, gracias a Lore por traerte pa' acá.

El caso es que entre que es una cosa y es otra, este cuentillo estuvo cagado.

Angelica Meza dijo...

Oye, ayer me acorde que era jueves y con 5 pesitos compre el periodico el Metro, confieso, nunca, NUNCA COMPRO EL PERIODICO, mitad por habito, mitad por utilitaria, con el programa de Loret de Mola, el intenet (Universal) y el periodico que leo en las cafeterias tengo pa enterarme del mundo (en FCE Reforma/por la UNAM La Jornada) pero me vencio la curiosidad.
Primero me senti rara, despues busque tu columna, hasta que vi que te dedican una pagina COMPLETA y estabas medio encuerada, ASI QUE TE IMAGINARAS LOS OCIOSOS DEL METRO QUE TENIAN A LADO, SE ME QUEDABAN MIRANDO,por que que un hombre lea o vea una imagen similar es cotidiano, pero que una mujer lo lea pues... quizas se les hizo raro, asi que medio doble la pagina para ir leyendo.
Me rei, discretamente,y pense, con razon siempre se quejan de que no contestas el telefono, cuantas veces sono pa que te entusiarmara taaaaaaaanto el vibrador, debio llamarte alguin que estaba mmmmmmmmuy urgido y tu autocomplaciendote, jajaja
Y bueno, no es anticonstitucional, seria falta administrativo y andarias conociendo al civico de la localidad.
El periodico lo conservo por que tambien hay aviso oportuno, venden carros bara bara, bueno de todo, es que yo tambien me quede sin coche, por razones diferentes.
Tambien pense, que no estaba asegurada tu nave, pero bueno.
Joaquin te sigue mandando saludos desde mi blog, y dice que no es evenflo pero bueno...
Yo no tengo ni perico ni perro ni gata, asi que seguramente ese periodico me ayudara en algun momento a limpiar las ventanas o los espejos de mi casa.
Por ultimo, la unica parte medio triste del relato, es que no tengas reuniones familiares, te invitaria a alguna aunque no es lo mismo, pero te invitaria
Besos

David Gerardo dijo...

hola, buen relato y ejempo de la vida sui uno compra un libro que hace bueno primero lo lee y despues lo guarda y me pregunto cuando vuelve a salir de ese lugar, y por que no lo tira o mejor se la regala a alguien mas, me imagino que es por el costo de este, pero que sucede con el periodico facil este tienes el carecter informativo y una que otra seccion son pasatiempos, pero el valor de este es muy poco tiene dos opciones los que tiene en eseso simple lo tiran en el primer bote o calle que se encuentran en el camino y los otros los llevan a casa para darle un uso mas ha este pensemos en esto un poco(Limpiar vidrios, envolver algo , tapete de desechos y lo ultimo que puede pasar, que si pasa muchos entran a leer al baño para relajase jeje cuando se dan cuenta no hay papel ups lo siento por la seccion que le toco jejej) tambien hay caso que mucho los coleccionan pero el destino es el mismo que de los libros hacer bibliotecas o hemerotecas jeje bueno al final de cuentas eso no debe de afectar por que la calidad de persona se queda con uno y no en esas fotos que nos llegamos a tomar, pero eso si asi tambien es con nosotros nos valoran al igual que un periodico, pero el castigo es peor, echarnos caga... o simplemente no dejan vivir como somos, bueno creo que ya me la prolongue nos vemos luego.

Vive Alternativo dijo...

a veces con esos detalles tan pequeños generamos cierta alegria o a veces el hecho de caer en una cotidaneidad que generalmente se vuelve de mierda aun recuerdo el primer periodico escolar que elaboramos en la secundaria las columnas correspondientes al alumno destacado siempre engalanaban la jaula de los palomos, ya que el conserje era adicto a la colombofilia. Y siempre agradecia esos diarios que todo mundo dejaba tirado en el cesto de basura. Generalmente el buen trabajo de redacciòn siempre termina en la basura, como dice una amiga mia que estudio periodismo "ideas que no ganaràn un nobel, pero a quién le importa"

marvin dijo...

Fers, me honras con tus palabras.

Abogada del Diablo dijo...

Mi estimada Fer:

me hiciste el día, excelente relato.

¡ Am∂n†e Perfec†o ! dijo...

Sembrando rosas y cosechando orgasmos...

¡Caricias...!

BuenasChambas dijo...

primera vez por aquí, está cotorro el relato jajajaja

muy bueno, saludos!

jazmin dijo...

hola fer soy nueva en tu pagina. me dio mucha risa la historia cotorra que nos contaste.Pues fijate que una vez el imbecil de mi padrastro iba a tirar tu columna a la basura,pues fuí al mendigo bote de papelitos y te rescaté,toda arrugada y dada al "cuas" te metí a mi mochila, desde ese momento colecciono todas tus columnas.Además me caes a toda madre por que no tienes pelos en la lengua, yo soy igual, me caga tener ner que guardarme un comentario ya sea alentador o de ofensa hacia cualquier persona.CUIDATE Y SIGUE ESCRIBIENDO TUS COLUMNAS QUE ESTAN BIEN CHIDAS.

jazmin dijo...

hola fer soy nueva en tu pagina. me dio mucha risa la historia cotorra que nos contaste.Pues fijate que una vez el imbecil de mi padrastro iba a tirar tu columna a la basura,pues fuí al mendigo bote de papelitos y te rescaté,toda arrugada y dada al "cuas" te metí a mi mochila, desde ese momento colecciono todas tus columnas.Además me caes a toda madre por que no tienes pelos en la lengua, yo soy igual, me caga tener ner que guardarme un comentario ya sea alentador o de ofensa hacia cualquier persona.CUIDATE Y SIGUE ESCRIBIENDO TUS COLUMNAS QUE ESTAN BIEN CHIDAS.